Piden más seguridad

Cientos de habitantes de las comunidades rurales que tienen en la actividad minera su principal labor, aseguraron sentirse inseguros y desprotegidos, debido a la falta de seguridad y vigilancia de parte de autoridades municipales.

En poblaciones como Calderones, el Cedro, el Cubo, Peregrina y Monte de San Nicolás, las personas que ahí residen, lo hacen entre falta de seguridad y vigilancia, falta de servicios públicos. Además, tienen que hacer frente por sus propios medios a los riesgos que representan los grupos de lupios que recorren estos poblados para entrar de manera ilegal en las minas y extraer mineral de forma clandestina.

“Apenas el lunes anduvieron unos policías de eso de la Policía rural, pero es la primera vez que se les ve por acá. Hace muchos meses que no los veía, porque ni las patrullas vienen”, dijo un vecino de Peregrina.

Ubicadas a varios kilómetros de la cabecera municipal, estas poblaciones rurales son habitadas por unos cuantos miles de personas, que viven en las más elementales carencias.

La mayor parte de sus habitantes laboran en las minas de la zona y otros se dedican a las labores del campo, aunque no precisamente a la agricultura, porque en estas zonas las tierras, en su mayor parte, no son aptas para el cultivo.

 A todos los tiene preocupados la falta de seguridad y vigilancia, debido a que no hay operativos de seguridad y tampoco labores que les permitan estar más seguros.

Los niños y jóvenes carecen de espacios para el esparcimiento y la recreación; la mayor parte de los menores de edad en etapa de escolaridad tienen que ir a la única primaria que hay en el Cubo y otra en Calderones.

“Cuando vinieron con el operativo para nosotros estaba bien, porque no vienen mucho los policías y hay mucha gente de esas que les dicen lupios que andan todo el tiempo por aquí, todos andan armados”, aseguró otro habitante de la zona.