Las campañas “huelen mal”

A poco más de un mes del arranque de las campañas federales y a unos días de que inicien a nivel local, es necesario que los partidos políticos se enfoquen en propuestas concretas y transparenten el uso de los recursos, para así recuperar la confianza de la ciudadanía en el sistema político, consideró Dafne Gissel Viramontes Ornelas, presidenta del Colegio de Economistas.

En conferencia de prensa, la especialista habló sobre la reciente actividad electoral y los retos que los partidos políticos enfrentan para conectarse con la ciudadanía. Viramontes Ornelas señaló que uno de los principales problemas radica en la falta de generación de ciudadanía por parte de los partidos políticos.

Explicó que, en lugar de enfocarse en propuestas concretas que aborden las problemáticas reales de la ciudadanía, muchos partidos han optado por campañas basadas en críticas y desestimaciones hacia los contrincantes, lo cual no contribuye a una participación constructiva en el proceso democrático. «Es fundamental que los partidos políticos desarrollen estrategias que aborden los verdaderos problemas de la sociedad. Muy pocos candidatos han presentado propuestas claras y específicas sobre los puntos que abordarán durante sus campañas y en sus eventuales gobiernos».

Otro aspecto relevante señalado por la presidenta del Colegio de Economistas es la transparencia en el uso de recursos por parte de los partidos políticos. Si bien existen mecanismos establecidos por el Instituto Nacional Electoral (INE) para reportar el uso de fondos, enfatizó que existe una discrepancia entre lo reportado por los partidos y la realidad observada por la ciudadanía. “Esta falta de transparencia contribuye a la percepción de corrupción por parte de los partidos políticos”.

En cuanto al desarrollo de la campaña electoral, lamentó que, en lugar de enfocarse en propuestas, la mayoría de los partidos políticos han optado por desestimar las acciones de sus oponentes. Esta estrategia, según Viramontes Ornelas, no contribuye a la construcción de confianza ciudadana y refuerza la imagen negativa de los partidos políticos.