La ciudad se viste de color

La ciudad se viste de un intenso amarillo, color del cempasúchil, la “luz” de la ofrenda del Día de Muertos.

En la víspera de la festividad, los bulevares, jardineras y espacios urbanos despiden el cromo y el aroma de esta típica flor, originaria de México.

La tradición regresa, los panteones se aprestan para cobrar “vida” y las ofrendas de muerto rinden culto a quienes han terminado su transitar terrenal, pero que se perpetúan con su recuerdo.

Por eso las calles de León despiden la intensidad del cempasúchil que, de acuerdo al informe oficial, se han colocado más de 12 mil plantas de esta emblemática especie en todos los sectores urbanos.

Su aroma, su color, su brillo proyecta la fuerza de la tradición que, el año pasado, se mantuvo bajo el velo debido a la pandemia covid.

Hoy se informó que 5 mil 500 flores se plantaron en los camellones de los bulevares Mariano Escobedo, en Las Torres, Parque Hidalgo –entre otros-.

El contexto refiere que esta especia simboliza la tradición que simboliza una guía del camino que habrán de cursar las almas hasta su altar.

Una tradición que se niega a morir.