Hay consternación en la comunidad eclesiástica

La Diócesis de Aguascalientes se encuentra en un periodo de introspección tras la pérdida de tres sacerdotes en un lapso de 22 días, lo que ha reducido el número total de clérigos a 319, según informó Ricardo Veloz, vicario episcopal del clero. Este suceso ha generado un ambiente de consternación dentro de la comunidad eclesiástica, previamente integrada por 322 sacerdotes.
La edad promedio de los sacerdotes en la diócesis es de 53.5 años, reflejando una amplia diversidad generacional que va desde los más jóvenes hasta los más experimentados. A pesar de esta variedad, el clero enfrenta retos, especialmente en el ámbito de la salud.
Veloz indicó que un número considerable de sacerdotes, en especial aquellos entre 30 y 50 años, sufren de hipertensión o diabetes, condiciones relacionadas con el estrés, una alimentación deficiente y la falta de ejercicio. Asimismo, señaló que 23 miembros del clero son de edad avanzada.
La combinación de estrés por las exigencias del ministerio, junto con una dieta inapropiada y falta de actividad física, son apuntados por Veloz como los principales factores detrás de estos problemas de salud. Resaltó que «la vida de un sacerdote es estresante y demandante», enfatizando la necesidad de abordar estos asuntos con seriedad para garantizar el bienestar del clero.
Este panorama subraya la necesidad de enfocarse en los estilos de vida y las condiciones laborales de los sacerdotes para mejorar su salud física y mental. Veloz hizo hincapié en la importancia de consultar síntomas médicos y evitar la automedicación, la cual puede agravar condiciones ya existentes.
Frente a este contexto, surgen interrogantes sobre las estrategias que implementará la diócesis para fomentar la salud y el bienestar de sus sacerdotes, además de afrontar los retos de su misión pastoral. La situación actual destaca la importancia de cuidar el bienestar espiritual y físico de quienes se dedican al servicio religioso.