Falta sensibilidad para con los abuelitos

La golpiza que propinaron cuatro jóvenes a un adulto mayor, es calificada como una acción inhumana y de salvajismo moderno, expresó Ernesto Reyes dirigente de la Asociación Leonesa de Adultos Mayores (ALDAMA). 

El lamentable y reprobable hecho sucedió afuera de un mercado municipal de Guadalajara, Jalisco, el día 18 de noviembre y que se hizo viral en redes sociales donde causa indignación nacional y refleja el quebranto del núcleo familiar, destacó. 

Este condenable suceso origina una profunda reflexión social y a tomar medidas en todos los sectores y organizaciones de la sociedad para revertir la pérdida de valores humanos y el respeto a la persona humana, en especial, de los más vulnerables, como son los adultos mayores indefensos, abandonados y maltratados hasta por sus propios hijos, familiares y reprimidos y excluidos por la sociedad, enfatizó. 

“No solo es cuestión de pérdida de valores, sino de sensibilidad humana, de falta de formación integral desde niños, adolescentes, jóvenes, tanto de parte de los padres de familia, escuelas y demás instituciones sociales que se ven rebasadas por el salvajismo pleno en la urbe de cemento, donde todos tenemos la culpa como sociedad”, indicó. 

Ernesto Reyes abundó que se ha perdido la sensibilidad humana, el respeto a las personas, en este caso a los adultos mayores, ya no hay o muy poco respeto a las personas. 

Indicó que muchos niños y jóvenes ya no respetan a los abuelos, a los papás, a las mamás, a los maestros, a los sacerdotes, se requiere una fuerte campaña de sensibilización humana y social a todos los niveles. 

La Ley del Adulto Mayor, es muy bonita, pero es “letra muerta”, la gran mayoría de las personas no la conocen, ni se ha difundido por las autoridades, pero más que sanciones se necesita crear una cultura y sensibilización de respeto, cuidado, atención a la gente de mayor edad, de 60 años y más. 

En León de acuerdo al INEGI hay al menos 165 mil adultos mayores y a nivel estado de Guanajuato más de 480 mil que ya contribuyeron con su esfuerzo, trabajo y dedicación al desarrollo de la familia y la sociedad, merecen un mejor trato digno, humano por toda la sociedad y gobierno, enfatizó.