Arzobispo recuerda el sentido de la Epifanía

Durante la homilía del 2 de enero, el arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, recordó que el tiempo de la Navidad terminará el próximo domingo, cerrando así el tiempo litúrgico.
“Esta fiesta de la Epifanía del Señor, conocida como el día de los Santos Reyes, nos describe un itinerario de Dios para manifestarse al mundo. Es la cercanía, ese viaje que Dios hace para estar con nosotros. Por eso, en el tiempo de la Navidad se utilizan esas expresiones de un Dios que baja: descendió de los cielos y se hizo hombre”, señaló el arzobispo.

Con respecto a la imagen de los Sabios de Oriente, puntualizó:
“Son diversas las figuras de la Sagrada Escritura para llamar al Señor: se le llama luz, sabiduría (…) la luz que viene a iluminar las tinieblas, que viene a iluminar el camino de la humanidad. Por eso tenemos la figura de que una estrella dirige los pasos de estos tres reyes que simbolizan a todos los seres humanos. El viaje que se manifestó con la creación del mundo. Podríamos decir que Dios salió del silencio y creó el mundo”.

Cortés expresó que en Jerusalén, peregrinó durante 40 años para celebrar la liturgia santa, y por eso las lecturas del domingo le llaman “Jerusalén”., agregando que la manifestación de Dios a las naciones se hace desde ese lugar “donde el hijo del hombre va a morir también. Allí hay una relación de su nacimiento, de su pascua, de su muerte y de su resurrección”.

Cortés agregó que se celebra el conocimiento, la sabiduría y la luz que pusieron “su casa” en esta tierra, y que “Dios entró en esta tierra, y vive con nosotros, pues está en todas partes y reina en esta tierra, si no, no viviríamos, pues vive en su pueblo, en el mundo que Él creó, por eso el mundo es sagrado aunque no se le quiera reconocer”.

Recordó que el camino de Jesucristo es de amor y de cercanía, y que tiene un camino paciente. “Dios es humilde, no es soberbio como nosotros. Él toca a la puerta y llama, respetando la libertad del ser humano (…) debemos tener la iniciativa de buscar a Dios, de buscar la sabiduría en nuestra vida, el camino de buscar a Dios debe de ser de alegría y de paz”.