Arzobispo llama a la sociedad para tener un año espiritual y de fe

El arzobispo metropolitano de León, Alfonso Cortés Contreras, llamó a los católicos y ciudadanos a establecer el tiempo de Dios en la sociedad, para tener un mejor año 2022, no el tiempo de la maldad, de la mentira, de las falsas promesas y Leyes, del pecado.

En el primer día del año 2022, destacó, celebramos a María Madre de Dios, con ello festejamos la maternidad, que es la belleza y la dignidad de la mujer, la plenitud del tiempo de Dios hecho hombre.

En misa en Catedral, en su mensaje, indicó: el tiempo de Dios nos ha hecho dignos, todo ser humano tiene derecho a vivir en el tiempo, el niño tiene derecho a vivir, el matrimonio, los ancianos que son la expresión más bella del tiempo.

“Recuerden que la puerta de la felicidad se abre hacia adentro, la felicidad no está con lo de afuera, hay que educar el corazón, la mente, el espíritu, la vida, para que sea conforme a Dios en el tiempo y esperando que nos de la gracia de que este tiempo se haga eternidad en la mesa de su Reino”, enfatizó en la celebración eucarística de año nuevo, el viernes en Catedral a las 21 horas.

Exhortó a los files a tomar muy en cuenta cada uno en lo personal que: Dios es el señor de mi vida, de mi trabajo, de mi ciudad, las leyes no son dioses, ni los humanos somos dioses y hoy queremos tomar el lugar de Dios, a Dios lo queremos echar fuera de la sociedad y queremos ponernos como dioses, dueños de la vida y del tiempo de los demás.
En relación a la maternidad, precisó que no quiere decir que quien no tenga hijos físicos, no tenga esa gracia de ser madre, el hecho de tener un hijo no solo es físico, es un hecho espiritual, un don de Dios.

Por eso la maternidad no se debe banalizar, la maternidad es lo que le da a la mujer y al hombre la paternidad, su plenitud, detalló el prelado eclesiástico.

“Cuando tenemos fe que Dios nos da la vida y que nosotros no somos dueños de nuestra vida ni la de los demás, sino que la hemos recibido como don, tengamos o no fe, la valoramos como debe ser y sabemos que la vida no la hemos comprado nosotros”.
El pastor católico pidió a los fieles, no olvidar que iniciamos el año, este tiempo del primero de enero, celebrando lo más bello, la maternidad: la vida.

La maternidad significa vida, amor, ese don infinito que Dios le participó al ser humano, y en María santísima se lo participó en modo excelso, la madre de Dios.
Celebramos hoy el tiempo, dice la Sagrada Escritura, llegado la plenitud de los tiempos, en el ser humano el tiempo es algo que le pertenece y al mismo tiempo que se nos escapa todos los días de nuestras manos.